Proyecto de diseño WiFi para evento musical con más de 10.000 asistentes distribuidos en varios escenarios y zonas diferenciadas dentro del recinto. La infraestructura debía soportar tanto la conectividad del público como las necesidades técnicas de producción, prensa, organización y servicios auxiliares.
El entorno presentaba retos característicos de alta densidad temporal:
Miles de dispositivos conectados simultáneamente
Picos extremos de uso durante actuaciones principales
Múltiples venues con comportamiento de carga diferente
Infraestructura temporal con limitaciones físicas
Necesidad de segmentación entre red pública, producción y operativa
Subida de contenido para redes sociales y streaming deficiente
Sin una planificación específica orientada a capacidad y eventos de corta duración, el riesgo de saturación e interferencias era elevado.
Se desarrolló un diseño inalámbrico basado en planificación de alta densidad y análisis predictivo adaptado a entorno temporal, incluyendo:
Modelado de cobertura por escenarios y zonas de mayor concentración
Dimensionamiento basado en concurrencia estimada por área
Optimización de canales y potencias para minimizar interferencias entre venues
Diseño orientado a estabilidad en picos de demanda
Segmentación segura para separar tráfico público y operativo
El enfoque priorizó estabilidad operativa y rendimiento sostenido durante las actuaciones principales.
Conectividad estable durante momentos de máxima afluencia
Soporte fiable para producción, prensa y sistemas internos
Reducción de incidencias técnicas durante el evento
Experiencia digital fluida para asistentes en distintas zonas
Infraestructura escalable para futuras ediciones del evento
El proyecto permitió que la conectividad acompañara la experiencia del evento sin convertirse en un riesgo operativo, incluso bajo condiciones de alta concentración y uso intensivo.